Descargar app en Google Play


Imagen de Btv Archivador ignífugo de sobreponer Ignis 2 (LFS 60 P) para A4 y folio en OfertitasTOP
Nueva oferta
Thumbnail principal de Btv Archivador ignífugo de sobreponer Ignis 2 (LFS 60 P) para A4 y folio
Thumbnail 1 de Btv Archivador ignífugo de sobreponer Ignis 2 (LFS 60 P) para A4 y folio

Btv Archivador ignífugo de sobreponer Ignis 2 (LFS 60 P) para A4 y folio

El Corte Ingles
Marca: Btv

Precio

945 €850,50 €-10%
Ver oferta
Histórico de precios: —

Ver oferta

Evolución del precio

Histórico de precios: —

Descripción del producto

Qué es y para qué sirve el Btv Ignis 2

El Btv - Archivador Ignífugo de Sobreponer Ignis 2 es un archivador pensado para proteger documentos en papel en entornos domésticos y de oficina donde te importa el riesgo de incendio. Su planteamiento está claro: no se limita a guardar carpetas, sino que busca ofrecer resistencia al fuego según la norma UNE-EN-15659, con una resistencia LFS 60 P.

Sobre el papel, esto tiene sentido si guardas documentación física que no quieres ver deteriorada por el calor. Además, incorpora una lógica de “protección del contenido”: como el papel se descompone a partir de 177°C, el fabricante plantea que el incremento de temperatura en el interior durante 60 minutos es inferior a 170°C. Ojo: esto no convierte el archivador en una especie de “cajón mágico” contra el fuego, pero sí marca una diferencia si tu prioridad es ganar tiempo y minimizar daños.

Lo más relevante antes de comprar: resistencia, formato y uso

Este modelo está diseñado para soporte papel, y trabaja bien con documentos tamaño A4 y tamaño folio gracias a que cuenta con 2 cajones ajustables. Es una combinación práctica: por un lado, A4 suele ser el estándar en oficina, por otro, el “folio” (según el tipo de organización y documentos que tengas) puede encajar mejor en ciertos archivadores.

Otro detalle que se agradece para el día a día es su acabado resistente a los arañazos, con pintura en polvo electroestática aplicada en todas las caras, incluida la base. Si el archivador va a estar en una zona de paso, o lo vas a mover o usar con frecuencia, este tipo de acabado suele ser más coherente que las terminaciones que sufren enseguida.

Y si te preocupa la carga por cajón, conviene tenerlo en cuenta: el peso máximo soportado por cajón es de 40 kg. Depende bastante de cómo archivos (carpetas, archivadores colgantes, documentos sueltos, etc.), pero este dato ayuda a dimensionar el uso sin ir “al límite”.

Aspectos que más se notan en el uso

En el uso real, lo que diferencia a un archivador ignífugo como este es el enfoque. No es solo almacenaje: es gestión de riesgo. Imagina una situación típica: vuelves a casa y revisas papeles importantes en una zona de oficina en el hogar (facturas, contratos, documentación administrativa). Tener los documentos dentro de un archivador ignífugo te da una capa extra de tranquilidad, especialmente si también quieres que el mueble aguante el ritmo de uso.

Por otro lado, también hay que ser realistas: el hecho de que sea “de sobreponer” implica que no está pensado como un elemento para empotrar o integrarlo en una composición a medida sin medir bien el espacio. Si estás buscando algo totalmente integrado en un mueble existente, puede que antes tengas que comprobar dimensiones y encaje (en la ficha que has compartido no aparecen datos de medidas).

Para quién encaja (y para quién quizá no)

Es una buena opción si quieres un archivador ignífugo para documentación en papel y necesitas que además se adapte a tamaños A4 y folio. Tiene sentido si guardas material que no quieres “a la intemperie” y te importa que el archivador esté planteado para resistir al fuego con un nivel LFS 60 P.

Te puede convenir especialmente si: - Gestionas documentación física en casa u oficina. - Priorizas protección pasiva del papel frente a calor. - Quieres un acabado que no se marque con facilidad.

Ahora, puede no ser la mejor opción si buscas un archivador muy específico para otro tipo de formatos o si tu uso depende de dimensiones concretas del mueble (aquí faltan datos de medidas en la información disponible). También conviene no hacerse falsas expectativas: esto protege el contenido de papel en un marco de resistencia, pero no sustituye medidas de prevención ni sistemas de seguridad.

Detalle de Btv Archivador ignífugo de sobreponer Ignis 2 (LFS 60 P) para A4 y folio
Detalle 1 de Btv Archivador ignífugo de sobreponer Ignis 2 (LFS 60 P) para A4 y folio

Qué conviene revisar antes de decidir

Antes de comprar, hay tres cosas que yo revisaría con calma:

1) Espacio y colocación “de sobreponer”: al no incluirse dimensiones, asegúrate de que encaja donde lo quieres poner y de que el acceso a cajones te resulta cómodo. 2) Tipo de documentos: si trabajas con papel A4 y folio, encaja muy bien en el planteamiento. Si tu documentación es de tamaños raros o material que no sea papel, quizá no sea el camino. 3) Carga por cajón: con el dato de que cada cajón soporta hasta 40 kg, puedes organizar el archivado sin pasarte (la “realidad” es que la distribución de carpetas y el peso total suelen variar).

Mini FAQ sobre el Btv Ignis 2

¿Sirve para proteger cualquier tipo de información?

Está diseñado para información en soporte papel. La lógica de resistencia se plantea teniendo en cuenta la degradación del papel por temperatura.

¿Qué significa LFS 60 P?

Según los datos disponibles, hace referencia a su resistencia al fuego en el marco de la norma UNE-EN-15659. En el planteamiento del fabricante, se indica el comportamiento térmico durante un periodo de 60 minutos.

¿Qué tamaños de documentos admite?

Dispone de 2 cajones ajustables para A4 y tamaño folio.

¿Cuánto peso aguanta cada cajón?

El peso máximo soportado por cajón es de 40 kg.

Decisión final

Compra con sentido si buscas un archivador ignífugo para papel y te encaja el enfoque de resistencia LFS 60 P con documentación en A4/folio, además de valorar un acabado resistente a arañazos. No es un producto “para cualquiera” si tu prioridad es únicamente ahorrar espacio o si necesitas un mueble con medidas cerradas para una integración exacta: al faltar dimensiones en la información que tenemos, conviene comprobar compatibilidad real de colocación. Y si lo que quieres es proteger información de otro tipo o resolver un caso muy concreto (por ejemplo, formatos distintos al papel), quizá te convenga mirar alternativas con un planteamiento más ajustado.